marzo 13, 2017

Iteraciones

Los proyectos Agile son proyectos abiertos a cambios, en los que el alcance se adapta a las necesidades que vayan surgiendo y en los que más que un contrato rígido lo que se establece es una negociación flexible para aportar el máximo valor posible al cliente o usuario.

Para poder hacer esto a la par que mantenemos el control y el seguimiento del proyecto en Agile encapsulamos las tareas en períodos de tiempo cortos. Estos períodos suelen ser de 2 a 4 semanas, según convenga, y les llamamos Iteraciones.

Enmarcamos las iteraciones en la fase de Entrega (delivery). La secuencia habitual en el contexto de Agile es:

 

Idear -> Enrolar -> Descubrir -> Entregar (Plan + iteraciones)

 

En el primer paso se concibe la idea del proyecto. Una vez que tenemos una idea que queremos trabajar buscamos un equipo multidisciplinar que explore dicha idea (descubrir) y evalúe si llevarla a cabo, cómo y con qué recursos. Cuando todo esto está listo podemos empezar a trabajar en ello previo plan que definirá el número de iteraciones necesarias para conseguir entregar un producto valioso.

Además de lo anterior, las iteraciones cortas nos permiten hacer entregas frecuentes y visibles. Esto se consigue siguiendo en cada iteración el ciclo siguiente:

 

PLAN -> Standup -> Work -> Showcase -> Restrospective

 

Por “Standup” entendemos reuniones cortas diarias de todo el equipo donde cada miembro explica qué hizo ayer, qué va a hacer hoy y qué obstáculos hay para avanzar (si los hubiere).

“Work” es el tiempo dedicado a las tareas en sí mismas. Es primordial controlar la fluidez del trabajo, es decir, la cantidad de tareas (historias o features) que pasamos del Backlog o cola de trabajo por el “embudo” de tareas a realizar por el equipo. Es decir, que tenmos que medir muy bien el WIP (work in progress) de tal manera que la velocidad sea óptima, sin saturar al equipo y manteniendo un ritmo adecuado de progreso.

Al final de cada una de las iteraciones se realiza el “Showcase”. Éste consiste en mostrar los resultados a los stakeholders, usuarios, clientes, etc. Siempre se ha de procurar que en este Showcase se  muestre el valor del producto que entregamos.

Finalmente  se realiza una retrospectiva donde se evalúa qué se ha hecho bien, qué se ha hecho mal y se concluye en qué se puede hacer para mejorar. Este último paso en cada iteración aporta un foco en la mejora continua y por lo tanto en asegurar la calidad de los proyectos.

Para llevar a cabo las retrospectivas y mantener un registro de ellas que nos aporta mucha información de la evolución del proyecto podemos utilizar un diagrama (artefacto) similar al siguiente:

 

En este diagrama vamos escribiendo (en este caso semanalmente) los aciertos y las cosas mejorables. En la columna de la derecha las propuestas de mejora que se planteen y que, en la medida de lo posible, llevaremos a cabo poniéndolas en el backlog (ver KANBAN o “Portfolio Wall” en la página de artefactos).